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Spanish Poems

Spanish students will select one of the three options provided for their level to recite. Recitations will be in front of a team of volunteer judges. Scoring is focused mainly on the quality and inflection of the spoken language, and on the student's stage presence. The two judges at each recitation will evaluate each student according to these four criteria:
  • 50% Pronunciation
  • 30% Stage Presence and Delivery
  • 20% Memorization

Please note that props and costumes may be used, but are not considered in scoring nor are they necessarily encouraged. Singing your selections is discouraged — an overly polite way of saying that students who sing their poems will be disqualified.
Download all 2019 Spanish poems
 

Year One Options: Spanish 1

Option 1

Yo no soy yo 
Juan Ramón Jiménez
 
Yo no soy yo.
Soy este
que va a mi lado sin yo verlo,
que, a veces, voy a ver,
y que, a veces olvido.
El que calla, sereno, cuando hablo,
el que perdona, dulce, cuando odio,
el que pasea por donde no estoy,
el que quedará en pie cuando yo muera…
 

Option 2

XXIX
Antonio Machado
 
Caminante, son tus huellas
el camino, y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace camino,
y al volver la vista atrás;
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante, no hay camino,
sino estelas en la mar.
 

Option 3

VIENTO
Octavio Paz
 
Cantan las hojas,
bailan las peras en el peral;
gira la rosa,
rosa del viento, no del rosal.
 
Nubes y nubes
flotan dormidas, algas del aire;
todo el espacio
gira con ellas, fuerza de nadie.
 
Todo es espacio;
vibra la vara de la amapola
y una desnuda
vuela en el viento lomo de ola.
 
Nada soy yo,
cuerpo que flota, luz, oleaje;
todo es del viento
y el viento es aire siempre de viaje.
 

Year Two Options: Spanish 2

Option 1

Las campanas
Rosalía Castro
 
Yo las amo, yo las oigo
cual oigo el rumor del viento,
el murmurar de la fuente
o el balido del cordero.
 
Como los pájaros, ellas,
tan pronto asoma en los cielos
el primer rayo del alba,
le saludan con sus ecos.
 
Y en sus notas, que van repitiéndose
por los llanos y los cerros,
hay algo de candoroso,
de apacible y de halagüeño.
 
Si por siempre enmudecieran,
¡qué tristeza en el aire y el cielo!,
¡qué silencio en las iglesias!,
¡qué extrañeza entre los muertos!

Option 2

Insomnio
Gerardo Diego

Tú y tu desnudo sueño. No lo sabes.
Duermes.  No. No lo sabes. Yo en desvelo,
y tú, inocente, duermes bajo el cielo.
Tú por tu sueño, y por el mar las naves.
 
En cárceles de espacio, aéreas llaves
te me encierran, recluyen, roban. Hielo,
cristal de aire en mil hojas. No. No hay vuelo
que alce hasta ti las alas de mis aves.
 
Saber que duermes tú, cierta, segura
—cauce fiel de abandono, línea pura—,
tan cerca de mis brazos maniatados.
 
Qué pavorosa esclavitud de isleño,
yo, insomne, loco, en los acantilados,
las naves por el mar, tú por tu sueño.
 

Option 3

PLAYA
Manuel Altolaguirre

Las barcas de dos en dos,
como sandalias del viento 
puestas a secar al sol.
 
Yo y mi sombra, ángulo recto.
Yo y mi sombra, libro abierto.
 
Sobre la arena tendido 
como despojo del mar 
se encuentra un niño dormido.
 
Yo y mi sombra, ángulo recto.
Yo y mi sombra, libro abierto.
 
Y más allá, pescadores 
tirando de las maromas 
amarillas y salobres.
 
Yo y mi sombra, ángulo recto.
Yo y mi sombra, libro abierto.

Option 4

La madre triste
Gabriela Mistral

Duerme, duerme, dueño mío,
sin zozobra, sin temor,
aunque no se duerma mi alma,
aunque no descanse yo.
Duerme, duerme y en la noche
seas tú menos rumor
que la hoja de la hierba,
que la seda del vellón.
Duerma en ti la carne mía,
mi zozobra, mi temblor.
En ti ciérrense mis ojos:
¡duerma en ti mi corazón!
 

Year Three Options: Spanish 3

Option 1

Dos palabras 
Alfonsina Storni

Esta noche al oído me has dicho dos palabras
Comunes. Dos palabras cansadas
De ser dichas. Palabras
Que de viejas son nuevas.
Dos palabras tan dulces que la luna que andaba
Filtrando entre las ramas
Se detuvo en mi boca. Tan dulces dos palabras
Que una hormiga pasea por mi cuello y no intento
Moverme para echarla.
Tan dulces dos palabras
- Que digo sin quererlo - ¡oh, qué bella, la vida! -
Tan dulces y tan mansas
Que aceites olorosos sobre el cuerpo derraman.
Tan dulces y tan bellas
Que nerviosos, mis dedos,
Se mueven hacia el cielo imitando tijeras.
Oh, mis dedos quisieran
Cortar estrellas.

Option 2

Bolero 
Julio Cortázar

Qué vanidad imaginar
que puedo darte todo, el amor y la dicha,
itinerarios, música, juguetes.
Es cierto que es así:
todo lo mío te lo doy, es cierto,
pero todo lo mío no te basta
como a mí no me basta que me des
todo lo tuyo.
Por eso no seremos nunca
la pareja perfecta, la tarjeta postal,
si no somos capaces de aceptar
que sólo en la aritmética
el dos nace del uno más el uno.
Por ahí un papelito
que solamente dice:
Siempre fuiste mi espejo,
quiero decir que para verme tenía que mirarte.
 

Option 3

La magia de un abrazo
Pablo Neruda
 
¿Cuántos significados se esconden detrás de un abrazo?
¿Qué es un abrazo si no comunicar, compartir
e inculcar algo de sí mismo a otra persona?
Un abrazo es expresar la propia existencia.
a los que nos rodean, cualquier cosa ocurra,
en la alegría y el dolor.
Existen muchos tipos de abrazos,
pero los más verdaderos y los más profundos
son aquellos que transmiten nuestros sentimientos.
A veces un abrazo,
cuando el respiro y el latido del corazón se convierten en uno,
fija aquel instante en mágico, en lo eterno. 
Otras veces incluso un abrazo, si es silencioso,
hace vibrar el alma y revela aquello que aún no se sabe 
o se tiene miedo de saber.
Pero más de una de las veces, un abrazo
es arrancar un pedacito de sí
para donarlo a algún otro
hasta que pueda continuar el propio camino menos solo.
 

Year Four-Five Options: Spanish 4-5+

Option 1

Amor más poderoso que la muerte 
Anónimo

Conde Niño por amores
es niño y pasó la mar;
va a dar agua a su caballo
la mañana de San Juan.
Mientras el caballo bebe,
él canta dulce cantar;
todas las aves del cielo
se paraban a escuchar,
caminante que camina
olvida su caminar,
navegante que navega
la nave vuelve hacia allá.
La reina estaba labrando,
la hija durmiendo está:
––Levantaos, Albaniña,
de vuestro dulce folgar,
sentiréis cantar hermoso
la sirenita del mar.
––No es la sirenita, madre,
la de tan bello cantar,
sino es el conde Niño
que por mí quiere finar.
¡Quién le pudiese valer
en su tan triste penar!
––Si por tus amores pena,
¡oh, malhaya su cantar!,
y porque nunca los goce,
yo le mandaré matar.
––Si le manda matar, madre,
juntos nos han de enterrar.
Él murió a la medianoche,
ella a los gallos cantar;
a ella como hija de reyes
la entierran en el altar;
a él como hijo de conde
unos pasos más atrás.
De ella nació un rosal blanco,
dél nació un espino albar;
crece el uno, crece el otro,
los dos se van a juntar;
las ramitas que se alcanzan
fuertes abrazos se dan,
y las que no se alcanzaban
no dejan de suspirar.
La reina llena de envidia
ambos los dos mandó cortar;
el galán que los cortaba
no cesaba de llorar.
De ella naciera una garza,
de él un fuerte gavilán,
juntos vuelan por el cielo,
juntos vuelan par a par.
 

Option 2

Noche oscura
San Juan de la Cruz

En una noche oscura
con ansias en amores inflamada,
¡oh, dichosa ventura!
salí sin ser notada
estando ya mi casa sosegada.

     A escuras, y segura
por la secreta escala disfrazada,
¡oh dichosa ventura!
a escuras, y en celada,
estando ya mi casa sosegada.

     En la noche dichosa,
en secreto, que nadie me veía,
ni yo miraba cosa,
sin otra luz y guía,
sino la que en el corazón ardía.

     Aquesta me guiaba
más cierto que la luz del mediodía,
a donde me esperaba
quien yo bien me sabía,
en parte donde nadie parecía.

     ¡Oh noche, que guiaste,
oh noche amable más que el alborada;
oh noche, que juntaste
Amado con amada,
amada en el Amado transformada!

     En mi pecho florido,
que entero para él solo se guardaba,
allí quedó dormido,
y yo le regalaba,
y el ventalle de cedros aire daba.

     El aire de la almena,
cuando yo sus cabellos esparcía,
con su mano serena
en mi cuello hería,
y todos mis sentidos suspendía.

     Quedéme, y olvidéme,
el rostro recliné sobre el Amado,
cesó todo, y dejéme,
dejando mi cuidado
entre las azucenas olvidado.
 

Option 3

A él
Gertrudis Gómez de Avellaneda

No existe lazo ya; todo está roto:
plúgole al Cielo así; ¡bendito sea!
Amargo cáliz con placer agoto;
mi alma reposa al fin; nada desea.

     Te amé, no te amo ya; piénsolo, al menos.
¡Nunca, si fuere error, la verdad mire!
Que tantos años de amarguras llenos
trague el olvido; el corazón respire.

     Lo has destrozado sin piedad; mi orgullo
una vez y otra vez pisaste insano…
mas nunca el labio exhalará un murmullo
para acusar tu proceder tirano.

     De graves faltas vengador terrible,
dócil llenaste tu misión; ¿lo ignoras?
No era tuyo el poder que, irresistible,
postró ante ti mis fuerzas vencedoras.

     Quísolo Dios, y fue.  ¡Gloria a su nombre!
Todo se terminó; recobro aliento.
¡Ángel de las venganzas!, ya eres hombre…
     Ni amor ni miedo al contemplarte siento.

     Cayó tu cetro, se embotó tu espada…
mas, ¡ay, cuán triste libertad respiro!
Hice un mundo de ti, que hoy se anonada,
y en honda y vasta soledad me miro.

     ¡Vive dichoso tú!  Si en algún día
ves este adiós que te dirijo eterno,
sabed que aún tienes en el alma mía
generoso perdón, cariño tierno.